El objetivo del tratamiento es librar la piel de lesiones psoriáticas durante un período de tiempo, lo que se llama "limpiar", "aclarar las manchas" o remisión.

A veces se dan remisiones espontáneas. Otras veces la psoriasis se hace resistente a un tratamiento, que deja de ser efectivo, y por tanto debe cambiarse por otro.

Existe un amplio abanico de tratamientos. Aunque todos los tratamientos de la psoriasis son efectivos para mucha gente, ninguno lo es para todo el mundo: la respuesta a cada tratamiento varía de una a otra persona. Consecuentemente, un paciente no debe quedarse estancado en un solo tratamiento cuando no le resulte efectivo.

Frecuentemente, el médico rotará los tratamientos para evitar o minimizar los efectos secundarios a largo plazo.

Dividimos los tratamientos en cuatro clases: tópicos (directamente sobre la piel), fototerapias (luz ultravioleta), baños e internos (pastillas, píldoras, inyecciones).
Usualmente, cuando se inicia el primer tratamiento, se aplica un tratamiento tópico, pasando a fototerapia o tratamientos internos si los otros no son efectivos o por que la gravedad del caso lo requiera. El criterio es usar primero los tratamientos con menos efectos secundarios y sólo pasar a otros más agresivos si los primeros fracasan.
Muchos tratamientos para la psoriasis se han descubierto por casualidad al aplicarlos a otras enfermedades. Sólo ahora los avances en el conocimiento de los procesos celulares y los mecanismos inmunológicos implicados en la psoriasis permitirán el diseño de "terapias a medida" reduciendo previsiblemente los efectos secundarios de otras terapias actuales.

Tratamientos sobre la piel.

Tratamiento tópico.
Tratamiento que se aplica directamente sobre la piel, como los alquitranes, corticoides, calcipotriol, antralina, emolientes, baños, etc.

Generalmente se aplican con la mano pero en algunos casos se pueden aplicar con guantes de papel o plástico para proteger la piel de la mano. Hay que tratar sólo la zona afectada, no el resto de nuestra piel.


Alquitranes.
Los alquitranes (coaltar) son quizá el tratamiento más antiguo de la psoriasis. Los preparados con alquitranes aclaran las lesiones de psoriasis. En el caso del cuero cabelludo se pueden usar en forma de champú. También existen preparados para añadir al baño.
Uno de sus inconvenientes suele ser su olor desagradable, que varía dependiendo de la composición de cada preparado, ya que existe una gran variedad de alquitranes.
También en determinados casos pueden causar irritación. Usualmente, por esta razón, se aplican antes de ir a dormir y se limpian por la mañana.
Los alquitranes están formados por miles de sustancias distintas, por lo que es difícil descubrir cuales de ellas son las que los hacen efectivos.


Alquitranes con UVB.
Los alquitranes se pueden usar en combinación UVB. Ver fototerapia. También pueden usarse en combinación con baños de sol. Tras su aplicación hay que tener precaución con la exposición al sol o rayos ultravioleta, pues la piel queda sensibilizada y podría quemarse.


Antralina.
La antralina es altamente irritante y mancha la piel. Por ello sólo debe aplicarse a las placas de psoriasis. Debe manejarse con precauciones: nunca debe aplicarse a la piel sana. Los compuestos más fuertes se han limitado históricamente a su aplicación en hospitales, aunque existen nuevos derivados que pueden aplicarse en consultas externas, tanto en el cuerpo como en el cuero cabelludo. Se aplica con guantes para no dañar la piel de las manos. La antralina se deja reposar durante unos minutos sobre la piel afectada y después se quita.


Antralina y UVB.
Como los alquitranes, también se usan en combinación con UVB.


Corticoides.
Su descubrimiento fué una revolución en la dermatología, pues tienen muchas aplicaciones. Son los más recetados. Tienen efecto antiinflamatorio. Son un medicamento de acción muy rápida, no son irritantes, y no manchan la piel ni la ropa.
Causan efectos secundarios locales en la piel y hay que aumentar las dosis paulatinamente para producir el mismo efecto. Cuando se dejan, pueden ocasionar rebrotes, por lo que deben aplicarse siguiendo estrictamente las instrucciones del dermatólogo. No se deben dejar de aplicar de golpe; en un período de varios días, la dosis se reducirá poco a poco. Existen muchas variedades y potencias distintas.

Calcipotriol (Daivonex)
El Calcipotriol es un derivado de la vitamina D para el tratamiento tópico de la psoriasis en placas leve a moderada, comercializado en forma de pomada, crema y loción, esta última para el cuero cabelludo. No deja residuos de color, ni mancha la ropa, ni huele.

Calcipotriol actúa regulando la división y funcionalidad de los queranocitos (células de la epidermis o capa superficial de la piel) las cuales están aumentadas y alteradas en la placa psoriásica. También actúa sobre los mecanismos inflamatorios e inmunológicos de la placa psoriásica.

Calcipotriol no interacciona con la luz UV, puede utilizarse solo o en combinación con otros tratamientos de la psoriasis (tópicos y sistémicos) y carece de los efectos secundarios de los corticoides tópicos.

La dosis máxima a aplicar es de 100g por semana en adultos, que no deben sobrepasarse para evitar la alteración de los niveles séricos de calcio. Está aprobado para su uso en niños a partir de 6 años, adaptando la cantidad de producto a aplicar en función de la edad.

Tacalcitol (Bonalfa)
Es un análogo de la vitamina D3 que actúa de forma similar al calcipotriol, regulando la proliferación y diferenciación de las células epidérmicas. Aporta como ventaja el hecho de que debe ser aplicado sólo una vez al día, y que se puede aplicar en los pliegues y en la cara. Después de su aplicación prolongada no produce efecto rebote, irrita menos que los alquitranes y las antralinas y no mancha la ropa.

Puede combinarse con corticoides tópicos y fototerapia, para aumentar así su eficacia.

Tazarotene (Zorac)
Es el primer retinoide tópico (derivado de la vitamina A) disponible para el tratamiento de la psoriasis y se presenta en forma de gel. Se debe aplicar una capa fina una sola vez al día y nunca generosamente. La aplicación debe limitarse a la placa y hay que procurar que no la sobrepase, pues puede irritar la piel sana. Es un tratamiento tópico muy potente, cuya eficacia máxima se puede observar al cabo de 8 semanas de tratamiento.


Emolientes o lubricantes.
Aunque algunos no estén considerados como medicamentos, son el tratamiento básico preventivo y de mantenimiento, ya que mantienen la humedad de la piel, reducen el picor, aumentan la elasticidad de la piel y evitan grietas.
Aunque no son tan efectivos como otros tratamientos, pueden ayudar y son suficientes en algunos casos. Se deben aplicar diariamente.
Hidratan la piel. Contienen aceites minerales (vaselina, parafina, glicerina), vegetales (coco, oliva, almendras dulces, soja (soya), sésamo) o de animales (lanolina). El uso regular de hidratantes puede ayudar a disminuir la inflamación y la descamación.


Ácido salicílico.
Disminuye la formación de escamas y las elimina. Usualmente se administra en forma de pomada o de crema, con otros ingredientes.


Baños.
Sumergir el cuerpo en agua ayuda a sentir la piel más confortable y a reducir el picor que puede acompañar a la psoriasis.
Se pueden añadir aceites, preparados de alquitranes, sales o avena. El baño debe durar al menos 15 minutos. Puede ser útil para desprender las escamas que engrosan las placas. Al finalizar el baño es aconsejable aplicar hidratantes o aceites.


Climoterapia.
Consiste básicamente en tomar baños de sol y de mar. Algunos sitios son especialmente atractivos, como el Mar Muerto o las Islas Canarias. En el Mar Muerto se encuentran condiciones favorables, como luz solar con menos rayos UVB, agua que contiene gran concentración de sales y centros donde se encuentra compañía de otras personas con psoriasis. Desde tiempos bíblicos es una zona conocida por sus propiedades curativas.
Muchas zonas de España son adecuadas para la climoterapia debido a que gozan de bastantes horas de sol. Por su clima, algunos lugares son adecuados durante todo el año como la zona de Levante y las Islas Canarias.
Algunos pacientes practican el nudismo para poder tomar baños de sol integrales.


Fototerapia.
Se usa la luz ultravioleta de entre 290 y 320 nanómetros. Es luz de alta energía, de una frecuencia mayor que la visible. La luz del sol contiene, en su espectro luminoso, luz ultravioleta de tres clases: UVA, UVB y UVC. La ultravioleta C (UVC), es la de mayor frecuencia y es dañina, pero casi no llega a la Tierra, gracias a la capa de ozono que nos protege. La UVA y la UVB, sí llegan a la tierra y se usan en muchos tratamientos.

Los rayos ultravioleta afectan a la molécula de ADN responsable de la información genética de las células, su metabolismo y su reproducción, e inhiben la hiperproliferación de células (crecimiento exagerado de células de la piel en la psoriasis). El efecto secundario, a largo plazo, es una mayor probabilidad de cáncer de piel, por lo que hay que proteger con filtros solares las zonas más sensibles, especialmente las zonas de cara, nuca, manos y genitales.

Los rayos ultravioletas se aplican en cabinas especiales que existen en hospitales.

Se puede combinar el tratamiento de ultravioletas con alquitranes (llamado régimen de Goeckerman), con emolientes, o con corticoides tópicos. También se combina con retinoides o aceite de pescado. Los tratamientos, según el individuo, pueden durar varios meses. La duración de las remisiones también es variable. Se aplica a todo el cuerpo o a zonas concretas (pies, manos, cabeza, etc.).


Tratamientos internos.


Tratamiento sistémico
Tratamiento que se toma por vía oral (por la boca) o mediante inyecciones.


PUVA (fotoquimioterapia)
Se combinan una pastilla, el psoraleno, y la radiación ultravioleta A (UVA ) Ver fototerapia. PUVA significa psoraleno + UVA. Primero se toma el psoraleno y pasado un rato se aplican los rayos UVA en una cabina especial de un hospital.
Los psoralenos provienen de una planta que ya se conocía en el antiguo Egipto.
El psoraleno es un compuesto fotoactivo (o sea que reacciona con la luz) que se administra en pastillas y que aumenta el efecto de los rayos ultravioletas.
Se usa en pacientes graves o que no han respondido a otras terapias.
Se dan varias sesiones por semana y cuando se consiguen resultados positivos, puede darse un tratamiento de mantenimiento.
La dosis del psoraleno dependerá del peso del paciente. En algunas personas el psoraleno puede causar molestias como náuseas, dolor de cabeza y mareos. Hoy en día se están desarrollando nuevos tipos que evitarán este problema. Existen otras formas de aplicación del psoraleno: en forma de baño o aplicándolo (o "pintando") sobre las lesiones directamente. Aunque estas formas de aplicación eliminan efectos secundarios internos de las pastillas, suponen mayor riesgo de quemaduras y requieren mejor dosificación de los rayos UVA.

Los rayos UVA de esta fototerapia son distintos a los de aparatos usados en gimnasios y similares.


Metotrexato.
Es un fármaco potente que se administra en formas severas y extensas de psoriasis. También se aplica en psoriasis artropática. Usualmente se ingiere por vía oral. El tratamiento con metotrexato puede durar varios meses. Puede darse intermitentemente tras la mejora de las lesiones. Se recomienda en casos graves y si fallan otras terapias.
Es necesario realizar análisis de sangre para controlar el funcionamiento del hígado.


Retinoides (Neotigason)
El etretinato y el acitretino se reservan para formas severas de psoriasis (p.palmoplantar pustulosa, p.pustulosa generalizada, p.eritrodérmica). Se toma por vía oral. Debido a su capacidad de provocar defectos en el feto, las mujeres en edad de procrear deben usar métodos anticonceptivos eficaces durante el tratamiento y por un período de 2 años después de dejar de tomar el retinoide. Esto no se aplica a los varones. En ambos casos, no debe donarse sangre tras haber recibido tratamiento con retinoides, pues éstos quedan acumulados en la sangre por largo tiempo.

Ciclosporina.
La ciclosporina actúa disminuyendo la producción de la interleukina-2, que es una citoquina que interviene en la producción de linfocitos T, componentes del sistema inmunitario que intervienen en la psoriasis. La psoriasis mejora rápidamente tras el tratamiento. Sin embargo, la psoriasis reaparece si no se mantiene una dosis mínima. La ciclosporina se reserva para casos graves de psoriasis, ya que tiene efectos secundarios como hipertensión y puede afectar irreversiblemente a los riñones. La ciclosporina es un tratamiento que se aplica a otras enfermedades como el cáncer.

Corticoides orales (sistémicos)
Los esteroides aplicados directamente a una lesión aislada (inyección intralesional) pueden ser efectivos en la eliminación de lesiones psoriásicas y raramente producen efectos secundarios. A veces se dan pequeñas dosis de un esteroide oral durante un corto espacio de tiempo para controlar un brote. Normalmente, en cambio, las inyecciones intramusculares y las pastillas se evitan en los tratamientos de rutina por sus potenciales efectos secundarios graves.

Anapsos.
Obtenido de la planta Polipodium Leucotomus, actúa como un inmunomodulador atenuando los efectos de ciertos linfocitos con lo que se consigue una mejoría de la psoriasis. Las dosis varían entre 3-5 cápsulas de 120 mg cada día. No se han descrito efectos adversos.


Tratamientos combinados.
En general son todas aquellas terapias que combinan a la vez varios de los tratamientos mencionados, bien sea aplicándolos en el mismo día o alternativamente.
Lo que se intenta con estos tratamientos combinados es reducir la cantidad necesaria de cada medicamento con el fin de reducir sus efectos secundarios, o complementar los puntos positivos de cada uno, o acelerar el proceso de tratamiento. Ejemplos: la antralina + UVB, los alquitranes + UVB.